miércoles, 7 de mayo de 2014

Reseña: El guardián entre el centeno


El guardián entre el centeno (J.D.Salinger)
Escribo esta entrada, no para realizar, en sentido estricto, una reseña bibliográfica de El guardián entre el centeno (J.D. Salinger, 1951), sino para desmitificar el halo siniestro que, según mi punto de vista, parece envolver a este libro -prácticamente desde su publicación- por haber sido —dicen— instigador de masas e inspirador de asesinos varios.

No me produce vergüenza reconocer, por otro lado, que leí el libro por primera vez hace tan solo un par de semanas (cuando en EEUU, al parecer, es lectura obligatoria en los institutos); y porque estaba ahí, en una caja con cincuenta libros más de segunda mano que compramos un amigo y yo para un fin que ahora no viene al caso (pero que vendrá), y sobre todo, porque a mi amigo, al leerlo hace ya tiempo, me dijo que su lectura le había provocado algo así como ansiedad. Fue esta última, y no otra, la razón que me obligó a leerlo.


Y poco sabía yo de El guardián entre el centeno; únicamente me sonaba el título, que asociaba a algún argumento relacionado con el medio oeste americano, con plantaciones de centeno descomunales y granjeros sudorosos, de gesto torcido, con peto y sombrero de paja roídos. Pues nada que ver. El protagonista del libro es un chaval de instituto urbanita con mucha pasta, que es expulsado del mismo, como de otros tantos anteriormente, y que luego decide correrse unas buenas juergas en la Nueva York de posguerra. Y de ahí, junto con el estilo provocador del autor (en el presente no lo sería tanto), pienso que vienen las censuras y los reproches a la obra. Sí, el adolescente Holden Caulfield está algo pirado y parece odiar a todo el mundo (ni más ni menos que como lo haría cualquier muchacho de hoy en día), toda vez que el estilo narrativo, incluyendo una peculiar y socarrona jerga del protagonista, recuerda en algo a La naranja mecánica (Anthony Burgess, 1962).


Sin embargo, por más que le doy vueltas, no veo por ningún lado ese germen inspirador de asesinos: como el que mató a John Lennon; o el que intentó hacer lo propio con el presidente Ronald Reagan... Probablemente ya estaban locos antes de leer a Salinger, seguro. Que el libro pudo haber sido un incitador a la rebeldía juvenil, quizás sí: pero en los años cincuenta, cuando se publicó, cuando imperaba el conservadurismo y el anticomunismo, cuando no existía ni internet ni la sociedad de la desinformación —o la sobreinformación, como se prefiera—, que acaba por anestesiarnos y hacernos perder cualquier capacidad de asombro. Por tanto, en la actualidad no nos debería sorprender absolutamente nada las juergas, travesuras y vocabulario viperino de Holden: hoy es mucho peor. Bastante peor.

Dejando a un lado los elementos "perversos", "controvertidos" o "políticamente incorrectos" que el libro de Salinger puede suscitar, lo cierto es que a mí me resultó un texto agradable de leer, simpático y hasta divertido. Me pareció incluso tierno; sobre todo cuando Holden habla de Phoebe, su hermana pequeña, o de su hermano fallecido del que no recuerdo ahora su nombre. Y por qué no, también me resultó romántico, como cuando Holden idea un futuro mejor para él con alguna de sus novias, alejado de la hipocresía que le rodea por doquier. Una obra maestra, sin dudarlo. Hacen falta más Holdenes y menos vampiros impúberes en la literatura actual... Más falta harían verdaderos antihéroes juveniles como él y no los falsos y aburridos como los que nos encasquetan a cada momento en libros y películas: vampiros, magos, brujas, etcétera. Pero El guardián entre el centeno no es un libro inmoral; simplemente amoral, pues no hay moraleja que valga en él: Solo los temores, desconciertos y esperanzas de un tipo de dieciséis años que lo mismo insulta o se encara con su compañero de colegio que le dedica, acto seguido, pensamientos bondadosos y de mea culpa. 



Descárgate la reseña: la biblioteca del guelde

Échale un vistazo a este booktrailer:



Lecturas vinculadas:


El guardián entre el centeno (J.D. Salinger, papel)








La naranja mecánica (Anthony Burgess, ebook)











Vensicrees tapa blanda
Vensicrees ebook

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